Nos encontramos en
El Chigre de Acebal, un pequeño bar/sidraría de Gijon, donde se puede entrar tranquilamente con el perro. Fué entonces que descubrí "el submarino", se trata de un cañon de cerveza de toda la vida pero con un toque. Un vasito de chupito lleno a tope con whisky(en este caso Johnnie Walker) puesto boca abajo en el fondo del cañon.
No se como, pero por los leyes de fisica el whisky va saliendo poco a poco mientras bebes la cerveza y da un toque muy agradable. Si lo pienesas, la cerveza es de trigo, y el whisky tambien, y mezclan perfectamente!